Este reglamento obliga a los fabricantes de bebidas alcohólicas destiladas a incluir información clara en las etiquetas: nombre del producto, grado alcohólico, contenido neto, ingredientes, datos del fabricante o importador, registro sanitario, advertencia sobre salud, número de lote, fecha de vencimiento y país de origen. Aplica en Centroamérica y protege al consumidor asegurando que conozca qué contiene y cómo usar el producto.